Alejandra del Río (Chile)

(Chile)

ALEJANDRA DEL RÍO (Santiago de Chile, 1972). Poeta chilena. Ha publicado los libros El Yo Cactus (Santiago, 1994), Escrito en Braille (Santiago, 1998), Material mente diario (Santiago, 2009), Dios es el Yotro (Santiago, 2010), Llaves del pensamiento cautivo (Santiago, 2015) y Dramatis Personae (Valparaíso, Editorial UV, 2018). Investigadora de los usos no literarios de la poesía. Como educadora y didacta, enseña “Educación Poética” a niños y profesores. En su consulta privada guía grupos de escritura terapéutica. Especialista en diario de vida. Performer. Escritora de literatura infantil. Traductora del alemán, con preferencia por poetas alemanas de posguerra (Ingeborg Bachmann, Hilde Domin, entre otras).

 

Página web: http://www.alejandradelrio.cl/
https://web.facebook.com/alejandra.delrio1
Youtube: https://www.youtube.com/watch?v=Hn-BLsr_uUU

 

 

Diosa innumerable

Después de algunas noches debería uno cambiar de nombre.
Emil Cioran

Cada mañana
cierta virgen se desprende de la noche
del hueco protegido
y corre acompañada de su espectro

Va cifrada en ropajes astrales
libre a voluntad
cierta virgen que se desprende de la noche

Cada mañana también
un sol con colmillos
trasluce furia

El tirano de la sombra
no tolera
sus armas joviales

Atrapar al animal del goce es la consigna
el animal que no descansa
y precisa escondite

Hay que hacer un pacto sagrado
dar cobijo en abismos interiores
allí donde se funden las fronteras
entrega es arrebatamiento

Llegado el mediodía
la virgen se presta a manifestaciones
de lo que no es material sino divino

A mediodía
la virgen ya es vertedero santo
el sol la alumbra
el animal la busca
y la furia de la sangre se revela

Surge del goce
¡por supuesto!
del goce surge todo lo vivo

De satisfacción hablan las cosas naturales

Y si por algún error
en el desenfreno se abandonaran
las directrices del desamparo
se erguiría la madre
última sacerdotisa
eslabón del mecanismo

Que nadie mancille
perfección en la unidad
que nadie ponga en regazo de madre
un pezón incólume
una apertura no deseosa

El placer sostiene al Universo
dice la anciana

Esta sabiduría estival
rescata oro del momento
si el sol abandona su estigma de daño
la sombra resulta una buena amiga
y el depredador come de la mano

Por la tarde
la anciana se dirige al hueco de la noche
Y descansa

Luego el espectro y la virgen juegan
porque este cuento vuelve a comenzar.

De: Dramatis Personae, Valparaíso, Chile: Editorial Universidad de Valparaíso, 2018