Celebración de Muertos

La Fiesta de Día de Muertos en México es una celebración ancestral que ha sido reconocida como una expresión cultural identitaria del pueblo de México por lo que fue incluida en la lista de Patrimonio Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO el día 7 de noviembre del año 2003. Ante todo es una celebración netamente mestiza, surgida a partir de dos potentes horizontes culturales que en constante dicotomía han conformado la esencia cultural de nuestro país. La Fiesta de Muertos plasmada en esta ofrenda y desfile es una gran oportunidad para convocar a los habitantes de esta ciudad al encuentro y al diálogo, y para proyectar a México a través de nuestras tradiciones, legado y riqueza. Leer más

LA OFRENDA

La Ofrenda rinde homenaje al legado de la gran Tenochtitlan, ciudad lacustre. Una ciudad que viajó por agua y se deslizó silenciosa y ataviada de montañas por nítidos canales que llegaban  hasta el Zócalo. Es una instalación contemporánea que incluye elementos rituales tradicionales (flores, papel picado y pan) para fomentar la participación de los visitantes.

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EL DESFILE

Se trata de un magno desfile desarrollado en tres segmentos —Viaje al Mictlán, La Muerte Niña y Pal’ Panteón— que sintetiza el culto a la muerte y su celebración en México desde la época prehispánica hasta nuestros días. Con una duración aproximada de entre 3 y 4 horas y una longitud de 572 metros aproximadamente que integrará: 1028 voluntarios, 40 danzantes tradicionales, 3 marionetas gigantes, 30 marionetas, 3 alebrijes, 2 mojigangas, 1 monolito, 2 carros empujables, 1 carro alegórico y 6 grupos musicales.

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El viaje a Mictlán

Las representaciones de las deidades en los códices prehispánicos, los glifos y los tzompantli (las hileras de cráneos humanos de los sacrificados a los dioses y expuestos en una suerte de rejas o empalizadas) integran el material visual para el desarrollo del primer segmento titulado Viaje al Mictlán, presidido por “nuestro señor el desollado”, el propio Mictlantecuhtli —dios del inframundo y de los muertos en las culturas mexica, mixteca y zapoteca— y que da origen iconográfico a los elementos distintivos de la tradición de muertos tal y como hoy la conocemos.

 

Muerte Niña

Por su parte, La Muerte Niña, reúne elementos visuales de una tradición propia del México virreinal que permanece viva hasta las postrimerías del siglo xix y principiosdel xx: los retratos —primero en pinturas al óleo sobre tela o sobre lámina y luego por medio del retrato fotográfico— de infantes fallecidos ricamente ataviados y aderezados que da pie a la celebración de los Santos Inocentes el 1º de noviembre son el eje a partir del cual se desarrolla el segundo segmento del desfile.

 

Pa´l panteón

Finalmente, la celebración de muertos como la vivimos hoy—una fiesta que rinde culto a la muerte y a la vida después de la muerte—, absolutamente sincrética y enraizada en el imaginario colectivo de los mexicanos, evoca al genial José Guadalupe Posada, creador de la elegante Calavera Catrina y de las calacas jocosas y chocarreras, aparecen e inspiran personajes urbanos contemporáneos que asumen y resignifican su estética. Igualmente la influencia de la obra de la artista Frida Kahlo, referente indiscutible que identifica “lo mexicano” en el mundo entero.